Laguna Esmeralda, un pedazo del polo en La Paz

Su nombre original es Charquini pero los visitantes la rebautizaron por el color de sus aguas. Su pequeño paisaje polar enloquece a los paceños, pero más a los cruceños no paran de llegar.

 

Sus aguas color esmeralda, cristalinas al extremo de mostrarse transparentes, que se congelan en invierno; los glaciares Jallallku y Charquini de más de 5.300 metros que la alimentan; la piedra donde todos quieren posar para la foto que presumirán en sus redes sociales; el tobogán de nieve a 5.200 metros que tiene una caverna de hielo con una boca con estalactitas a modo de colmillos son parte de ese paisaje polar que ofrece la Laguna Esmeralda en Charquini, a tres horas de la ciudad de La Paz.

La laguna vista desde las alturas con el fondo del glaciar que le vida.
El lugar fue redescubierto durante la pandemia -igual que otros sitios insospechados que La Paz oculta entre sus montañas- y en los últimos meses se ha visto copado por miles visitantes. La gente que llega hasta sus alturas no es sólo de La Paz, sino también del interior del país, sobre todo de Santa Cruz. Los más de 5.000 metros de altura no los detiene, tampoco el frío extremo, que puede alcanzar hasta ocho grados bajo cero durante el día.

El silencio envuelve el lugar, no deja que la señal de internet ni la telefónica lo interrumpan, apenas le da algunos segundos al viento; pero no puede con el canto del hielo que se derrite en el fondo de la laguna congelada en esta época del año. A momentos se escuchan ruidos como de sablazos que hacen estremecer y asustan. Entonces, alguien comienza gritar: “¡hola!, ¡hola!, ¿hay alguien aquí?” Y el eco responde. Razón para dejar de oír la sinfonía helada y a avanzar sobre la pista de hielo para realizar una y mil poses para el flash. Acercarse a las paredes de hielo para tenerlas como fono de la selfie es una opción.

Unos visitantes caminan sobre las aguas congeladas de la Esmeralda.
“Las aguas de la laguna son producto del deshielo de los glaciares Jallallku y Charquini; ese proceso ha sido muy acelerado, hace unos años la Laguna Esmeralda era muy pequeña”, explica el guía de montaña Eduardo Mamani.

El hombre, que prácticamente creció conquistando cimas y nevados, es una autoridad en el tema y por eso lanza una recomendación a los que quieren conocer la laguna y sus alrededores: “Vengan acompañados por un guía que conozca bien el lugar, los oriente y esté pendiente sobre todo de los efectos que provoca la altura y para prevenir cualquier accidente”.

Y tiene razón, cuando uno se para sobre la Esmeralda congelada y comienza a avanzar se oyen crujidos. “Es seguro, el hielo tiene un espesor de hasta 20 metros”, indica Mamani, quien se adelanta en el paso. Los más valientes lo oyen y siguen caminando; los otros preferimos alejarnos y buscar seguridad sobre esas enormes rocas blancas y filosas que bordean la laguna. Forman un espectáculo porque parecen ser el resultado de un cataclismo que se detuvo justo al pie del cuerpo de agua, como respetando su gran belleza.

Después de algunos juegos sobre las aguas de la laguna congelada, viene la escalada hasta alcanzar el glaciar Charquini, que en medio de su nieve congelada tiene una pequeña caverna de hielo donde cuelgan estalactitas.

La caverna de hielo que se encuentra en medio del glaciar.
Las fotos dentro y fuera del lugar conocido como la gruta no paran y abren el apetito. Es momento de un sándwich de atún con los tomates cortados en rodajas que al inicio del viaje a Charquini nos obsequió don Nico, en su tienda en El Alto, después de que le compramos algunas golosinas. Nos recibió con una jarra de mate de coca caliente y dulzón. “Aquí comienza el viaje y hay que llegar muy alto pero es hermoso; si les sube la presión, aquí les ayudamos cuando vuelven”, alentó. Felizmente nadie necesitó esa ayuda.

El viaje hacia la Laguna Esmeralda comienza en El Alto y se debe pasar dos trancas impuestas por los comunarios: la primera está en el ingreso a Milluni y la segunda en Charquini. En ambos lugares se paga entre 15 y 20 bolivianos por persona. Los comunarios dicen que esos fondos son para mejorar las condiciones de sus sitios turísticos revalorizados en la pandemia.

En Charquini hasta el momento instalaron un baño provisional, que está al inicio de la escalada por ese terreno rocoso y resbaloso que, después de más de media hora de caminata, lleva al pequeño paisaje polar de la Laguna Esmeralda.

Cómo llegar y qué llevar a la aventura en Charquini

Ubicación La Laguna Esmeralda se encuentra a unas dos horas y media de la ciudad de La Paz, en la comunidad de Charquini. El viaje comienza en El Alto.
Transporte No existe transporte público con destino específico a Charquini. Se puede usar el que lleva a Zongo, que parte de la plaza Ballivián de El Alto; sin embargo, el trayecto a pie hasta la laguna será muy largo y puede tornarse extenuante, más considerando que se subirá hasta a más de los 5.300 metros.
Ropa Las temperaturas llegan a bajo cero, lleve ropa abrigada, una gorra, lentes de sol y bloqueador solar.
Equipos Lleve una cámara fotográfica y un walkie talkie porque en el lugar no existe señal de internet ni de teléfono. También lleve un pequeño palo que sirva de bastón en el ascenso y descenso de la laguna. En el lugar se puede practicar esquí y snowboard, lleve lo necesario.
Salud Se recomienda llevar un oxímetro para medir la saturación del oxígeno cuando se inicia la escalada a la Laguna Esmeralda y luego realizarse un control permanente. Los más de 5.300 metros en los que se encuentra el cuerpo de agua pueden provocar descompensaciones en la respiración, como en la presión arterial, sobre todo en las personas que vienen de tierras bajas.
Guía Busque un guía de turismo para realizar este recorrido, que si bien es seguro, presenta algunos riesgos, como el terreno rocoso y resbaloso sobre el que está.
Niños La Laguna Esmeralda no es un destino recomendado para llevar pequeños.

Fuente: Página Siete

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