Evolución de la Línea 2: De chaucheritas a colectivo, micro y jumbo

Los colectivos de la Línea 2 del Sindicato Eduardo Avaroa son considerados como los más antiguos del transporte público de la ciudad de La Paz. En un principio eran denominados Chaucheritas, luego colectivos, después micros y en la actualidad los denominan jumbos o microbuses. Sus propietarios aseguran que en 83 años de servicio la línea está más viva que nunca, incluso con la irrupción de minibuses.

 

“Al principio los colectivos de la Línea 2 eran llamados chaucheritas. Se llamaban así porque quitaban pasajeros al tranvía que bajaba desde la estación de trenes (estación Roja del Teleférico) hasta la zona de Obrajes. Las Chaucheritas prestaban el servicio de transporte de pasajero desde la calle Aspiazu hasta el Montículo en la zona de Sopocachi. No tenían nombre especifico, pero les decían colectivos y eran pocos carros”, afirmó Leonardo Mamani, chofer de base del Sindicato de Transportes Eduardo Avaroa.

Mamani, que en 1972 empezó como cobrador de pasajes, hoy, con más de 60 años de edad, es transportista; cuenta que en 1938 un grupo de diez personas entre ellos, españoles que vivían en la ciudad de La Paz, fundaron el servicio de transporte público con el nombre de “Colectivo 2” y con pocas unidades.

Estos colectivos prestaban el servicio de la población desde la calle Aspiazu hasta el Montículo, en la zona de Sopocachi. Diez años más tarde, en 1948, el servicio creció y a la cabeza de Ángel Medrano decidieron crear el Sindicato de Transportes Eduardo Avaroa, con estatuto y reglamentos. Además, entonces se crearon otras dos líneas: la Línea 15, que recorría por la Av. Buenos Aires, y la Línea 26 que brindaba el servicio hacia el municipio de Viacha.

“Con el nombre de Sindicato Eduardo Avaroa se creó en la zona de Sopocachi, en el sector del Montículo. En la actualidad el Sindicato tiene más de 1.800 socios propietarios de micros, microbuses, minibuses y trufis. Muchos han fallecidos, algunos dejaron el volante por la edad y otros migraron a otros rubros”, explicó Mamani.

“En un comienzo funcionaron las famosas Chaucheritas que tenían pocos asientos a los costados laterales del vehículo. Posteriormente llegaron colectivos con capacidad de 15 a 20 pasajeros. Luego los micros con capacidad de 21 pasajeros y desde la década 80 han llegado los microbuses que lo llamamos Jumbos y que tienen capacidad de transporte de más de 30 pasajeros”, explicó Rómulo Quispe, otro chofer de base del Sindicato de Transportes Eduardo Avaroa, que tiene en la actualidad un bus Blue Bird de industria americana.

Quispe, mientras explicaba sobre la historia de los colectivos de la Línea 2, se preparaba para salir de una de las paradas, que está ubicada en plaza El Carmen, en Tembladerani; cuenta que en 1986 los colectivos azules fueron declarados Patrimonio Cultural de la ciudad de La Paz, por ser el servicio de transporte terrestre urbano más antiguo, el más servicial y el más confiable de la urbe.

Quispe y Mamani explicaron que la Línea 2, desde que comenzó a operar, era requerida por la ciudadanía. A medida que fue pasando el tiempo, la gente prefirió aún más los servicios de esa línea, lo que les permitió sobrevivir hasta la fecha. Es más, aseguran que continuarán brindando el servicio por muchos años más, a pesar de que la ciudad está abarrotada de minibuses, que se han convertido en competencia.

“La Línea 2 se ha mantenido hasta la fecha porque es bien conocida. Yo no creo que desaparezca porque estamos modernizando nuestros buses. Están llegando más carros mejorados. Nosotros lo llamamos Jumbo o Nissan Cóndor”, sostuvo Mamani.

“Estamos compitiendo con los minibuses que han acaparado el mercado del transporte público. La gente nos prefiere a nosotros, porque cumplimos la ruta, de parada a parada. La gente sube a nuestros vehículos con confianza porque sabe que se cumplen las rutas, no como los minibuses que abandonan las rutas cuando quieren y hacen trameajes. Nosotros servimos al usuario como se debe”, dijo Quispe.

Los conductores de esta línea, que tienen más de 60 años de edad y que corresponde a una segunda generación de conductores del sindicato, aseguran que nunca recibieron ayuda de las autoridades gubernamentales. Los colectivos, micros o jumbos, como lo denominan, fueron renovados con su propio esfuerzo. En la actualidad, la mayoría de los carros son de industria americana, alguno que otro es brasilero. Están fabricados con acero galvanizado en la parte de la carrocería. El motor, la caja de velocidades y la corona están modernizados y adaptados para operar en la ciudad de La Paz, que tiene una topografía accidentada.

“El Gobierno nos ofreció la modernización de nuestros buses, sin embargo sólo fueron promesa electoral. Cada quien como puede y con mucho sacrificio mantiene los carros que están sirviendo a la ciudadanía”, sostuvo Quispe.

Quispe asegura que el mantenimiento de sus vehículos es caro. “Un cambio de aceite nos cuesta aproximadamente 700 bolivianos y lo hacemos cada tres meses y no cada mes como manda las normas”. Continúa con su preocupación y dice que “ya no se gana como antes porque hay mucha competencia de los minibuses. También las trancaderas y bloqueos nos generan pérdidas. Antes dábamos entre siete y ocho vueltas al día, pero ahora apenas damos entre tres y cuatro vueltas y lo que ganamos apenas nos alcanza para el día”, afirmó.

Por la demanda de servicio del colectivo de la Línea 2, el Sindicato Eduardo Avaroa determinó establecer dos paradas. Una está en plaza El Carmen, Tembladerani, y desde allí, los vehículos bajan por Sopocachi, pasan por la UMSA, suben por la Mariscal Santa Cruz hasta llegar a la Terminal de Buses La Paz, Av. Perú y se conectan con la Av. Buenos Aires. La segunda parada está en la zona de Llojeta. Desde esta parada, los buses suben por la Jaimes Freire, pasan por el Estadio Bolívar, se conectan con la Av. Buenos Aires, Vita, Estación Central y Av. Perú. Después, bajan por la Uruguay y se conectan con la Av. Montes, Mariscal Santa Cruz, El Prado, Sopocachi y arriban a Llojeta.

“La Línea 2 es requerida por su comodidad, a la gente antigua y joven les gusta sentarse de manera cómoda, porque en los minibuses hay que sentarse apretado, por esa razón la gente nos utiliza nuestros servicio de transporte; este servicio quieren los paceños”, dijo Mamani e indicó que “el colectivo de la Línea 2 está para mucho tiempo”.

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